Desarrollo lo que hay en la maqueta, y lo que no hay.
Una maqueta es una instantánea. El sitio tiene que vivir: cargarse bajo presión, responder a un dedo que desliza demasiado rápido o a una conexión lenta.
Mi función es anticipar esos casos límite antes de que se conviertan en problemas de producción.
Versión móvil por precisar, botón o bloque de contenido añadido a mitad del proyecto: me encargo de ello directamente, apoyándome en mi experiencia como director artístico para deducir la intención sin tener que volver a pasar por el equipo creativo.
El resultado final respeta la maqueta, pero con la solidez de un producto terminado: transiciones fluidas, gestión real de las restricciones móviles y rendimiento optimizado.
El objetivo es sencillo: que la entrega técnica esté a la altura de la ambición creativa, sin idas y venidas interminables.